Cuando los niños no aprenden...


Cuando los niños no aprenden...

El ingreso a la escuela primaria no es algo sencillo de transitar, tanto para los padres, como también para los hijos. Muchas veces surgen dificultades: los nenes no terminan de copiar y la maestra borra el pizarrón, se distraen y están pendientes de lo que pasa a su alrededor, no entienden las consignas, saben copiar pero no aprenden a leer y escribir, no le salen los problemas de matemática.

Estos son sólo algunos ejemplos de las cuestiones que preocupan a padres y docentes a la hora de la consulta. En la mayoría de estas situaciones, la ayuda de un adulto o maestro particular, algún cambio en la escuela o el trabajo en casa con los padres es suficiente para seguir adelante. En nuestra historia escolar, todos hemos atravesado algún tipo de conflicto, son parte del paso por la escuela y de la construcción de los aprendizajes que en ella se producen.


Pero… ¿Cuáles de estas situaciones requieren la intervención de un psicopedagogo? ¿Cuándo es necesario consultar?

No toda problemática en lo escolar necesariamente requiere la intervención del psicopedagogo.

Es importante que ante algunos de los problemas mencionados sea primero la escuela y la familia, quienes piensen estrategias conjuntas para mejorar la situación del niño.

Si ésto no alcanza o no funciona, y surgen interrogantes que complican la situación del niño o lo dejan bajo sospecha, la intervención del psicopedagogo posibilitará abrir nuevos caminos. Muchas veces es la misma escuela quien sugiere la consulta, en otras ocasiones serán los profesionales que ya están atendiendo al niño, como el pediatra de cabecera, quien lo fue acompañando en su desarrollo desde el nacimiento.


¿Qué es la psicopedagogía?

Cuando pensamos en un niño sano, muchas veces lo entendemos como la ausencia de enfermedad: que no tenga tos, fiebre, infecciones, problemas en la piel, que aumente de peso y talla. Esto es muy importante, pero cuando hablamos de la salud, también hay otras cuestiones que entran en juego y que son fundamentales: que pueda jugar, tener amigos, aprender y explorar el mundo son aspectos que hacen a lo que la Organización Mundial de la Salud define como salud integral, donde no solo cuentan los aspectos físicos sino también los subjetivos y, en el entramado que se arman entre estos, los problemas en el aprendizaje. Por esto último, entendemos que es importante la inserción de la psicopedagogía en los Hospitales Públicos, respondiendo a una problemática que presenta la población infantil.

La psicopedagogía surgió en la década del 50 como carrera universitaria en la ciudad de Buenos Aires, en el intento de articular saberes de la Psicología y la Pedagogía. Se ocupa del aprendizaje y sus problemas en los diferentes momentos de la vida. En los comienzos el ámbito de trabajo fue la escuela y hace 6 años que se ha insertado en los Hospitales Públicos de nuestra provincia.

En sus inicios, se encargaba principalmente de evaluar al niño a través de técnicas y test, donde los resultados obtenidos permitían ubicar los aspectos deficitarios para compensarlos por medio de la ejercitación y la reeducación, determinando a su vez el tipo de escolaridad que debía recibir: escuela común o especial. En aquel momento se pensaba que la inteligencia era un rasgo o una característica propia del niño, que “venia con lo biológico”, con lo cual se nacía, así como se tenía ojos de color azul o marrón, su talla era alta ó baja, era ó no inteligente. Esta mirada se sustentaba en una concepción de niño y aprendizaje muy diferente a la que manejamos actualmente. Hoy sabemos que las posibilidades y el deseo de aprender no vienen dados, se construyen con el otro (padres, abuelos, docentes, etc.) desde el nacimiento y a lo largo de toda la vida.


¿Qué es la psicopedagogía? ¿Cómo la pensamos?

Se ocupa de los niños en edad escolar que presentan problemas en el aprendizaje. Dichos problemas no son pensados como algo que “tiene” el niño (como el color de ojos), sino que son obstáculos o dificultades que se producen en la interacción entre el niño, la escuela, la familia y el contexto social.

Será la familia quien inicialmente se ocupe de transmitir los saberes y valores de la cultura, tarea que con el comienzo de la escolaridad, estará representada también por otros adultos significativos: docentes, auxiliares, directivos.

Tanto la familia como la escuela jugarán un papel fundamental en este tránsito de la intimidad de lo familiar a lo socialmente compartido, que posibilitará el acceso a los aprendizajes escolares.

Desde la psicopedagogía clínica el aprendizaje es pensado como un “proceso de apropiación y construcción del conocimiento” (FILIDORO, N: 2002) que transcurrirá en la relación con otros niños, con el docente como mediador, donde accederá a los objetos que ofrece la cultura. En este proceso el niño es un sujeto activo, pero no aprende solo, lo hace en la interacción con otros niños y con adultos, como los maestros, que enseñan cosas nuevas.

Cuando se presentan obstáculos en este proceso de transmisión y apropiación, es posible que los padres realicen una consulta. Será el psicopedagogo quien a través de un estudio diagnóstico podrá aportar datos sobre la problemática actual del niño, lectura que siempre se producirá desde la singularidad, es decir de manera diferente en cada uno. Al modo de “una foto”, analizará los recursos y dificultades que presenta, pero de ninguna manera ésto nos dará la certeza acerca de lo que ese niño va a poder aprender o “ser” en el futuro. Las posibilidades de cambio estarán ligadas a las intervenciones que puedan producirse.

El profesional sostendrá entrevistas, en las que escuchará a los padres, sus preocupaciones, inquietudes, el lugar que tiene este hijo para ellos. Conocerá al niño, su modo de relacionarse con los otros y los objetos de conocimiento, para poder construir nuevos saberes. Indagará acerca de los recursos cognitivos con los que cuenta, así como también cuáles son las dificultades a la hora de aprender. Se contactará con la escuela, conocerá qué lugar tiene el niño en la institución, qué se espera de él como alumno.

A partir de allí se pensarán las intervenciones necesarias. En algunas situaciones después del estudio diagnóstico, es posible que se abra un espacio de tratamiento. En otros casos puede ser necesaria una derivación a otra disciplina (psicología, fonoaudiología, etc.) y, en otras ocasiones, será pertinente realizar una serie de entrevistas con los padres o la escuela.

Para finalizar, nos despedimos con las palabras de Norma Filidoro, que de manera clara sintetizan nuestro pensamiento: “El abordaje desde la psicopedagogía clínica no se ocupa de compensar déficit intelectuales ni déficit en el aprendizaje, sino de permitir al niño que se apropie de los objetos de conocimiento que en cada momento de su historia como alumno, sea capaz de construir a partir tanto de sus posibilidades como de sus necesidades”



  Autor/es: Lic. Cardinal Pilar, Lic. Pérez Melisa y Lic. Zuccarelli Victoria

  Filiación: Hospital Dr. Noel H. Sbarra

  Palabras claves: aprendizaje, escuela, psicopedagogía, psicopedagogo, conocimiento