Consumo en niños menores de 12 meses, de productos alimenticios comercializados en kioscos.


Consumo en niños menores de 12 meses, de productos alimenticios comercializados en kioscos.

Las golosinas, bebidas azucaradas y la mayoría de los productos alimenticios que se comercializan en los kioscos, son productos críticos en la alimentación infantil.

Debido a su alto contenido calórico y de hidratos de carbono simples, colesterol, grasas saturadas y trans se asocian con un mayor riesgo de sobrepeso, obesidad, colesterol alto, diabetes 2 y caries dental.

Los niños tienen una preferencia innata por el sabor dulce, y al ofrecer estos productos en edades tempranas aumenta la probabilidad de su consumo en edades más avanzadas ya que es durante los primeros años de vida que se forman los hábitos alimentarios.

Los padres son parte del proceso que ayuda a los niños a aceptar sabores y alimentos. Este proceso va a determinar qué, cuánto y cómo los niños aprenden a comer. Las publicidades en televisión, revistas y diarios de estos productos alimenticios están dirigidas específicamente a niños de entre 1 y 10 años, ya que es la forma más fácil y eficaz de ingresarlos al grupo familiar y lograr su consumo.

Sin embargo en niños menores de 1 año es más difícil generar este efecto con las publicidades y la responsabilidad de que dichos productos sean consumidos es de las madres o cuidadores de los niños.

A través de una encuesta hecha en nuestro Hospital a madres con niños menores de 12 meses, se observó que los productos alimenticios comercializados en kioscos que fueron ofrecidos con mayor frecuencia a sus hijos de esa edad fueron los Jugos azucarados, Gaseosas, Jugos a base de Soja, Caramelos, Chupetines, Alfajores, Chocolates, Chizitos, Papas fritas, Helados de agua y Helados de crema. Esta información revela que existe un alto consumo de dichos productos en niños menores de 12 meses a pesar de los posibles efectos adversos para su salud a corto y largo plazo.

Es por ello que consideramos necesario e indispensable reforzar la promoción de hábitos alimentarios saludables en todos los controles de salud no solo desde el comienzo de la alimentación complementaria sino desde el nacimiento, reforzando la idea de que cualquier cambio de hábito y específicamente el alimentario debe comenzar en la familia.

Por eso se recomienda a las familias:

  • Ofrecer a los niños solamente agua, licuados o jugos de frutas naturales.
  • Incorporar como alimento dulce las frutas en forma de licuados, ensaladas de frutas o helados caseros.
  • Ofrecer las frutas y cereales en formas atractivas para los niños, incluyendo en las preparaciones frutas de diferentes colores para lograr así su aceptación.


Recordar SIEMPRE que es más fácil incorporar hábitos alimentarios saludables desde edades tempranas que intentar cambiarlos. Por eso es mejor NO incorporar productos comercializados en kioscos en la dieta de niños menores de 12 meses.


  Autor/es: Dra. María Fernanda Mateos, Lic. Érica Di Marzo

  Filiación: Hospital Dr. Noel H. Sbarra

  Palabras claves: nutricion, alimentacion saludable, golosinas